Hay un proverbio viejo “Caldo bueno resucita la muerte”.  Obviamente este proverbio es un poco exagerado, pero habla de la sabiduría antigua de este alimento.

Los beneficios son muchos de este alimento mágico:

  • Ayuda sanar y sellar el tracto digestivo y promueve digestion saludable
  • Reduce inflamación y reduce dolores de articulaciones
  • Promueve huesos fuertes y saludables
  • Inhibe infecciones (como la gripa)
  • Promueve crecimiento del cabello y de las uñas

 

Ingredientes

  • Un kilo de huesos de res (tuétano) o un esqueleto completo de pollo o pavo
  • Agua
  • Pimienta entera (una cucharita)
  • Un trozito de jengibre (picado)
  • Sal (al gusto)
  • Vegetales al gusto.  Opciones recomendables:  Cebolla, ajo, apio, hongos (setas, shitake, champiñones)

 

Instrucciones

Pon los huesos a hornear hasta que estén bien dorados.  Ponlos a hervir en una olla grande a fuego bajo.  El agua debe cubrir los huesos por completo.  Agrega la pimienta y el jengibre.  Deja hervir por un total de 24 horas. Lo mas fácil es usar una olla eléctrica.  Despues del total de 24 horas debes agregar los vegetales que te gustan.  Despues de una hora más debes colar el caldo.   Proporciona el caldo mientras este calientito.  Proporciona una taza de caldo en una bolsita de plástico (tipo para sandwich) y pon 4 bolsas en el refri y las demás en la congeladora.  Calienta y toma una proporción cada mañana como si fuera medicina.  Debes calentar el caldo diario en una ollita chiquitita.  Mejor no usar la microonda.